Argumento
Joaquín es el hijo de un acomodado hombre muy putero y con ganas de demostrar a todas horas que es un macho, y una beata mujer que se pierde por el Opus Dei y sus reglas. Darse cuenta de que es homosexual a muy tierna edad le confunde, pero aún mucho más la relación de sus amantes con él, pues algunos le utilizan y no se dignan a ayudarle en su confusión. Con esto y con el rechazo de sus padres hacia su condición, Joaquín se hace adulto en un mar de drogas y vicio para finalmente aceptar él mismo su sexualidad y tratar de vivir su vida buscando a la pareja que le de el amor que él siempre ha buscado.
Opiniones de lectores
Anika (Registrado)
El libro empezó gustándome, decayó hacia la mitad con un recorrido de los amantes del protagonista y volvió a interesarme al final, cuando de nuevo retomaba la relación de Joaquín con sus padres. Para mí estas dos partes son las más divertidas a la par que crueles. Joaquín se desvela como un niño tímido y cobarde y termina convirtiéndose en un ser a veces rastrero (para con su madre), y cobarde (para con su padre).
En la parte que retrata las relaciones familiares descubres una novela tierna, cruel, divertida en ocasiones… esa parte se agradece. La otra, aquella que descubre la fila de amantes que tiene Joaquín, sólo tiene algunas partes interesantes, pero te das cuenta conforme lees que es una repetición de lo mismo capítulo tras capítulo.
Resumiendo, el libro me ha gustado pero hubiera agradecido que no fuera tan largo.
Por otro lado hay un fallo garrafal: Jaime Bayly hace hablar a un español (en España) como un peruano cuando un taxista le dice a Joaquín "vete a coger por culo". Aquí se dice "vete a tomar por el culo"; este tipo de cositas hace poco creíble el personaje.
Jhonny Salazar
Lo leí a los 17. Me pareció un retrato bastante íntimo, con la suficiente dosis de cinismo y crueldad como para hacer de este libro una buena novela. Me gustó. Pero había algo que presentí al acabar la lectura: con esto Bayly se agotó. Utilizó todo su bagaje autobiográfico (imposible no tener en cuenta los guiños de su vida pública ventilados en la novela, algunos totalmente sensacionalistas y gratuitos, como el hecho de trabajar en tv y de contar intimidades de personajes que trabajaron con él...). La lectura de sus posteriores novelas confirma esa primera impresión. Los mismos temas, la misma manera de narrarlos (casi como el diario de un
escolar...) y el aporte nulo a quien busca algo más que una narración medianamente divertida. El libro, luego de leerlo, te deja poco o nada. Jaime Bayly se muestra como un personaje (en el sentido más bajo y vendedor del término) del mundo mediático que se pasa a la literatura.
Si alguien pretende conservar un buen recuerdo del libro, por favor, que no lo relea. Bayly es un autor tan vanal y vacío que lo que hace sólo debe observarse una vez. Sus libros deberían ser como los mensajes que llegaban al superagente 007, desaparecer luego de ser leídos.
José Manuel Oliva Luján
Vi la película sin saber que estaba basada en una novela y me gustó mucho. La protagoniza Lucía Jiménez, con acento peruano. Después me enteré que había un libro. Me lo dejaron, lo leí y no me entusiasmó en absoluto. Además, sobre la mitad más o menos del libro le faltaban al menos 30 páginas, con lo que me ahorré parte de la lista de amantes que, según Anika, le sobra.
Walter Rueda Mendoza
Primer libro de Jaime Baily, corregido por el gran Mario Vargas Llosa. Pese a lo autobiográfico y lo terriblemente homosexual, Baily nos muestra una buena prosa y un ritmo ágil, dinámico. Lo lamentable es que el mencionado autor escribió 6 ó 7 libros más donde el corte es el mismo: la dudas sexuales y la homosexualidad en su vida (parecen una extensión de este libro). La utiliza tanto que uno al ver sus programas televisivos se cuestiona si es tan homosexual (corretea a todas las mujeres buenas que puede). De todos los libros de Jaime, los únicos que valen la pena son: El francotirador (de su periplo como periodista político en Perú) y Los últimos días de la prensa (su mejor obra donde habla de su amistad con el también periodista Federico Salazar). Mención honrosa: Los amigos que perdí.
Lambada
Me gustó. Me parece que es un buen retrato social, familiar y personal de un chico homosexual y drogadicto de clase alta en el Perú actual. Jaime Bayly, en las novelas que he leído de él, crea unos personajes muy humanos, de los que nos muestra sin reparo alguno desde lo más mezquino hasta lo más sublime. Esto los hace muy humanos.
Es una historia bastante desgarradora.
Del 1 al 10, un 7.
Mauricio López
La realidad descarnada de una sociedad como la limeña bien marcada en cada uno de sus protagonistas que si en algún momento suena poco creíble en la vida real es aún peor.
Selena Luna
No se lo digas a nadie es una obra cuyo contenido bien merecería la pena rescatar, pues en él subyacen una serie de contradicciones, angustias no sólo existencialistas, sino más nihilistas donde los personajes sucumben ante las caretas de una sociedad hipócrita que le cuesta aceptar la existencia de personas, mas no personajes, que respiran el mismo aire.
Con desenfado, crudeza, humor y vanalidad, Bayly se muestra como un "table dancer" en donde desnuda sus profundas contradicciones y miserias. Sentencia una vida que aparentemente se somete a la marihuana, a la coca y sin embargo advierte que llegará un tiempo en el que su aceptación no dependerá de los otros, sino de él mismo.
Joaquín Camino (es curioso que su apellido aluda a un sendero y al libro básico del Opus Dei) se enfrentará a las turbulencias de su inexperiencia, a la fragilidad de sus palabras y la velocidad con que el tiempo desgarra su corazón. Anhela amar y ser amado... Pide mucho ¿verdad? Clama identidad, aceptación, dignidad... Ninguna obra carece de valor si es que detenemos nuestra mirada al interior de las palabras que a veces dicen nada de lo que realmente debieran decir...
Nidia Garza
Este libro es literariamente hablando: un asco, no innova, no hace cambios narrativos, no aporta ningún cambio temporal más que el cronológico, en fin, nada de nada. Lo que sí tiene este libro y por lo que sería importante rescatarlo es el dibujo perfecto que hace de la sociedad peruana en tiempos de crisis.
Alex Sánchez
Es un libro y una película de puta madre, expresando los problemas de un homosexual en una injusta sociedad y cómo Lima se deteriora con el tiempo.
Jhon Magaña F.
Me parece un libro de la ptm que refleja los problemas de la homosexualidad y de las drogas que se da en la sociedad limeña. Nosotros no elegimos nuestra sexualidad, ella nos elige a nosotros.
El Caballero (Registrado)
Cada vez que abro un libro de este señor, me da la sensación de estar comiendo un panqueque deshecho. Es casi un crimen (sobre todo para los snobs) postular un libro de argumento en pleno siglo 21, por lo que quizás, mi crítica parezca decimonónica.
Mario Vargas Llosa favoreció a Bayly con la corrección de su primera novela; es un honor que se lo querría cualquier principiante, pero como este señor no tiene talento, para mí que le pagó. "No se lo digas a nadie" está bien. Sin embargo, no se les ocurra leer "Yo amo a mi mami", un caos narrativo que ya se lo quisiera Samuel Beckett, y "La noche es virgen" no se queda atrás.
Toda una generación de escritores (Fresán, el mismo Bayly, Fuguet, etc) se sienten herederos de Salinger. Buscan provocar rompiendo tabúes caducos. Denigran a sus padres narrativos (rehúyen a Donoso como a la peste, sólo porque éste le dijo unas cuantas verdades a Fuguet) y como sienten que la literatura es la representación de la realidad, juzgan los libros en función de su calidad documental.
Han entendido mal la sentencia de Tolstoi "pinta a tu aldea y pintarás al mundo" .
Desde aquí llamo a todos a no leer sus libros (sobretodo los de Fuguet)y a quemarlos en un acto público, junto a sus efigies. Aquella será la pila de la verdad y la justicia.
PD: La polémica entre Fuguet y Donoso parte por lo siguiente: Fuguet asistía a los talleres literarios de Donoso, y en cierta ocasión éste le dijo "¿Usted ha leído a Dostoievski?", entonces Fuguet, el muy truhán, respondió con una pregunta "¿Y usted ha leído a Bukowski?". Y a partir de ese momento, Fuguet empezó a contar esa historia, que le dio cierta fama de parricida. Sin embargo, Fuguet omitió que Donoso sí que había leído a Bukowski, porque amaba todo lo que fuera anglosajón, pese a que no tenía al borrachín entre sus favoritos. Al final el ignorante era Fuguet.
Otra anécdota de Fuguet fue cuando un crítico literario (un cura) sentenció su novela "Mala Onda" como burda y tonta. Así que el pelasfustán dijo que el cura ese, había dicho que "Mala onda" era una inmoralidad y debía ser prohibida, lo cual le dio a Fuguet un inmerecido aire maldito. Siendo que el cura era lector de Sade y no iba a ruborizarse por las tristes aventuras de Fuguet (el tergiversador idiota).
Nota de Anika:
Gracias por aportar la información con las anécdotas. Ha estado muy bien.
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