Argumento
El desarrollo de la historia se centra en un posible mundo futuro después de una guerra nuclear que acabó con la vida de la mayoría de los animales y personas.
El protagonista es Rick Deckard, un ex policía y experto 'blade runner', encargado de eliminar a androides de parecido humano que se mueven entre nosotros. La vida de este policía se complica cuando debe perseguir a un grupo de Nexus 6, androides de última generación huidos de una colonia espacial.
Opiniones de lectores
Ramón Costa
Sólo puedo decir que este libro me enganchó de principio a fin, y es que a medida que iba leyendo y veía que se acababa, quería leer más lento para que así 'me durara' más. Lo recomiendo a cualquier fan de la ciencia ficción.
Dmitri (Registrado)
Si has visto la película, no lo leas. Yo vi primero la película y el libro no me ha gustado en absoluto. El autor intenta meterse dentro de los personajes, pero no lo hace en absoluto. Creo que la película es bastante mejor aunque no cuente tantas cosas, pero las que cuenta las cuenta en toda su intensidad, no a medias como el libro. De verdad, si habéis visto la película, no leáis el libro, puede que os defraude lo mismo que a mí (los humanos tenemos empatía por los demás).
Corsario de Hierro (Registrado)
La película no se ciñe exactamente al libro. Es una versión libre. El libro es muy facilito de leer y plantea las mismas dudas de la película: ¿Es lícito jugar a ser dioses? ¿Somos nosotros realmente mejores que los androides? Podemos encontrar antecedentes de estas preguntas por ejemplo en "Frankestein". Todas ellas cuestiones más allá de la ciencia-ficción.
JoanJo
A mí me gustó muchísimo, aunque a uno se le contamina con "Blade runner". El libro en si está muy muy bien y entra con una facilidad tremenda (aparte de tener pocas páginas). Vamos, que en una tarde es todo tuyo.
Travis (Registrado)
El que no lo ha leído tiempo ha tenido de manera que ahí va una relación de las cosas que me han llamado la atención durante la lectura del libro. Ojo que se desvela todo.
Atención: Spoilers!! Si no te has leído el libro sáltate este comentario!
· La obsesión por poseer un animal auténtico está presente durante todo el relato, de tal manera que muchas veces parece la única razón de vivir de los personajes. La posesión de un animal genuino marca incluso las diferencias sociales que antes marcaba el dinero.
· La religión que practican los últimos terrícolas es el Mercerismo. Los practicantes de esta creencia se comunican con su líder Wilbur Mercer mediante un aparato llamado caja de empatía que les permite “fundirse” mentalmente con él a través de una especie de alucinación colectiva. De este modo el Mercerismo funciona como un estimulador de la empatía entre los humanos.
· Los que deciden permanecer en la Tierra contaminada corren el riesgo de ser clasificados como “especiales” y entrar a formar parte de una especie infrahumana. A pesar de ello, contra toda lógica y sin que nadie sepa bien porqué hay gente que elige quedarse.
· Los andrillos son detectados mediante un test que mide la empatía, y es la ausencia de esta cualidad la que los diferencia de los humanos. Esto es lo que en un principio permite a Deckard liquidar a los andrillos sin remordimientos de conciencia. No obstante el test no es seguro al cien por cien ya que existen seres humanos que también carecen de empatía.
· El inquietante capítulo nueve en el que Luba Luft insinúa que la dureza de Deckard le hace también sospechoso de ser un androide con memoria falsa. Más tarde aparece un policía que dice no conocer a Deckard, en ese momento se plantea la duda de si el cazador de bonificaciones es realmente un androide. La intriga prosigue en los capítulos diez y once cuando persiste la misma duda sobre todos los personajes que van apareciendo.
· Después de que Luba Luft sea abatida los remordimientos de Deckard se desencadenan y siente que empieza a sentir empatía por algunos de los androides que elimina. Esta actitud contrasta con la frialdad e incluso con el sadismo de Phil Resch quien parece encarnar a una nueva clase de cazador.
· John Isidore siente más atracción hacia los andrillos que hacia sus congéneres, al fin y al cabo él y los androides son dos clases distintas de marginados.
· En el capítulo 16 Deckard reclama a Rachael Rosen y tras reunirse los dos en un hotel mantienen una relación sexual por alguna razón Deckard parece necesitar desesperadamente a Rachael, quizás esté enamorado de ella y eso es lo que ha despertado sus dudas acerca de su trabajo. Rachael se muestra igual de fría que cualquier otro androide.
· El descubrimiento de que Wilbur Mercer y su religión es una superchería es contemplado como un triunfo por los androides que declaran que la empatía humana es una falsedad y que por tanto nada les diferencia de ellos. A pesar de esto Mercer se manifiesta a Deckard en el combate final para prevenirle en un pasaje no demasiado comprensible.
· Se supone que los androides no pueden sentir empatía pero Pris Stratton habla de sus compañeros de fuga como de sus amigos (incluso es capaz de llorar) y Roy Batty lanza un grito de angustia cuando Deckard retira a Irmgard.
· En el extraño capítulo 21 Deckard se traslada al desierto aparentemente para suicidarse pero en lugar de eso, una vez sólo allí tiene lugar una especie de catarsis en la que el cazador vuelve a experimentar la fusión con Mercer esta vez de forma espontánea y sin necesidad de máquina alguna. Todo este episodio es tan poco comprensible como la anterior reaparición de Mercer después de que se haya demostrado su inexistencia.
· La novela termina con una nueva decepción de Deckard al comprobar que el sapo que ha encontrado en el desierto era también electrónico.
Toninhogalego
¿Qué se creía que iba a descubrir? ¿una especie estinguida...? ¿De dónde saldrá el Sidney? Dios, hasta moscas mecánicas para que se comieran los bichos hacían... ¿Cómo se llamaba el especial que ayudaba a los fugitivos? Es que ya hace tiempo que lo leí... qué cosa, cargarse al gato intentando cargarle las baterías.
Nota de Anika:
Según comentó Travis en el foro, se llamaba John Isidore.
Nerwood
Yo puedo decir que he leído este libro y no he visto la peli de "Blade Runner", soy puro. :)
Duke Leto
Quizás, lo que más me ha llamado la atención en este libro sea esa obsesión por los animales. Es tanta, que si no posees uno de verdad, compras uno eléctrico. Y también el que Sidney lo sepa todo acerca de los animales. Qué precio tienen, si se pueden conseguir fácilmente, si están extinguidos por la radiación, etc... me ha resultado de lo más curioso.
La trama de la caza de androides, aunque sea la principal del libro, creo que en realidad pasa a un segundo plano. Es la excusa que da Dick para contarnos de verdad lo que quiere. Creo que le importa más contarnos cosas acerca de esa empatía humana, promovida por el mercerismo, y que los androides no pueden sentir. Algo así como que lo que realmente distingue a un humano es su capacidad de experimentar fracasos y éxitos en comunidad. De que aquellos que no son capaces de experimentar esa empatía, son androides fríos, máquinas que sólo piensan en su propia supervivencia y que no sienten compasión por las otras vidas que les rodean (tanto la humana, como la animal). Me recuerda una comuna hippy, y eso me concuerda más con las ideas que se barajaban en los Estados Unidos en las fechas en las que se publicó este libro (1968).
Vamos, que me parece una crítica a la sociedad americana de la época, trasladada a un mundo del futuro (aunque la fecha en la que transcurre la acción del libro, 1992, no sea precisamente nuestro futuro).
Atención: SPOILERS!!!
Y luego esta ese final en el desierto, y las extrañas apariciones del líder del mercerismo. Deckard no se siente humano, porque es capaz de sentir empatía con los androides, como si fuera uno de ellos, y además se siente un asesino de vidas (aunque sean artificiales), lo que va en contra de todo principio del mercerismo. Por eso se va al desierto a morir. Sin embargo, cuando está allí, empieza a subir una colina y le tiran piedras, convirtiéndose en Mercer sin necesidad de experimentar la fusión. Se da cuenta de que es perfectamente humano, y de que lo que ha hecho, aunque estaba mal, era necesario que lo hiciera. Encontrar el sapo es una señal para él. Da sentido de nuevo a su vida.
DavidG
Estoy de acuerdo con Duke. La trama de los robots pasa a un segundo plano y lo realmente importante es lo de los animales y el mercerismo.
De Dick sólo he leido ésta y la de "El hombre en el Castillo", pero en las dos (y no me extrañaría que en las demás) una de las claves (si no la clave) es el intento de crear una cultura radicalmente distinta a la nuestra y no sólo explicando sus detalles más importantes. Cuando Dick piensa un mundo lo hace hasta en los más mínimos detalles, empieza por el color del papel higiénico y termina con las obsesiones cotidianas de los personajes. Aquí es la empatía hacia las formas de vida en un mundo en el que cada vez es más difícil; en la otra era la reconstrucción de una cultura humillada y sometida ante otra cultura vencedora. Lo interesante es que por muy distintas que sean a nuestro mundo nos resultan familiares y mucho. No creo que Dick escribiera al azar, sabía donde se metía. Esos ejercicios de extrapolación lo que consiguen es dejar a nuestro propio mundo más desnudo, porque todo lo que encontramos en sus historias de una forma o de otra nos remiten al nuestro.
Y luego está la faceta visionaria o, como se suele decir, cuando se le va la olla. La escena del desierto es acojonante, pero yo creo que es algo que ya viene de atrás. No sé si vosotros habeis tenido la sensación de que desde el principio la historia pretende sugerir algo que apenas se puede expresar. Probablemente a causa de la ambigüedad, por ejemplo ¿cual es la auténtica condición de los robots?¿al final podían sentir o no?, pero de todas formas se ve que Dick intenta siempre ir un poco más allá y siempre te deja muchas más preguntas que respuestas.
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