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Bohumil Hrabal nace el 28 de marzo de 1914 en Brno, entonces perteneciente al Imperio austriaco. Vive toda la historia convulsa de centroeuropea desde 1914 hasta nuestros días, practicando diversos oficios, desde iniciar los estudios de leyes (cortados por la ocupación nazi y la guerra) doctorándose en 1946, y sufriendo la posterior ocupación soviética, que le obliga a trabajar como ferroviario, oficinista, viajante de comercio, trabajador de altos hornos, recogedor de papel usado, tramoyista...
Inspirado en sus comienzos por la obra de Giuseppe Ungaretti, declarado admi-rador de Rabelais, L. F. Celine, Rimbaud, Baudelaire, Roland Barthes, etc, si algo se puede decir de Hrabal es que usa una prosa directa, sencilla y popular, jugando con lo grotesco de la vida cotidiana y un cierto surrealismo, presentando en forma novelada el hecho cotidiano, estilo que él mismo bautizó con el nombre de "pábitelstvi" y que le sirve de guía para su segundo libro de historias, "Pabítele" (1964). Enmamuel Frynta lo bautiza como "Leicastyle" ("... aferro la realidad en los momentos culminantes de la conversación, y después hago un texto...")
"Trenes rigurosamente vigilados" nos presenta a un joven, Milos Hrma, que trabaja en una pequeña estación ferroviaria del Protectorado en 1945, cuando el derrumbe del III Reich es inminente. Paradójico, como la novela en sí, hasta el punto de no ser capaz de enfrentarse a su "pobre masculinidad", a su virginidad, desemboca por ello en un frustrado intento de suicidio y, posteriormente, a morir en un acto de rebeldía, de resistencia, que es casi un juego para él.
Una novela entretenida para leer casi del tirón, donde el autor, disimulado en el protagonista, rememora tradiciones y acontecimientos familiares que a veces rozan el esperpento, pero que no son más que actos reales de vidas posibles, en una época trágica como la que le tocó vivir.
En muchos momentos recuerda a la recomendable y ya clásica novela "Las aventuras del soldado Svejk" (Jaroslav Hasek) que, si bien basada en otra época previa no menos violenta, presenta al lector en tono jocoso verdades como puños de boca de un soldado bonachón y algo corto de luces, cortedad que le sirve para poner los puntos sobre las ies en numerosas ocasiones y a numerosos personajes (si mal no recuerdo, TVE realizó un pase de esas aventuras, en varios capítulos, hace ya algunos años).
Hrabal tiene el honor de ser uno de los autores literarios más recurridos en los años 60 desde la adaptación de cinco de sus historias en "Pearls from the Deep" (1965) presentación "oficial" de la nueva corriente de cine checo y en la que el ya citado Jiri Menzel nos muestra la adaptación "La muerte del señor Baltasar".
La obra que nos ocupa, "Trenes rigurosamente vigilados", es adaptada al cine por él mismo, y dirigida por el director eslovaco Jiri Menzel, obtiene un Oscar en 1967 ("Closely Watched Trains" 1966)
Censurado en 1968 a raíz de los acontecimientos de Praga (censura que también sufrió el citado cineasta Menzel, como tantos otros), no vuelve a publicarse su obra hasta 1975.
Toda su filosofía literaria podría resumirse en una de sus frases de "Por qué escribo", "...siempre he considerado como fuerza motriz de mi escritura el ser testigo, el deber escribir y transcribir todo lo que me impresionaba y al mismo tiempo me conmueve, tener que dar testimonio no de todos los acontecimientos sino de algunos hechos neurálgicos de la realidad..."
El 3 de febrero de 1997, mientras daba de comer a las palomas, perdió el equilibrio y cayó al vacío desde la ventana de su habitación, en el quinto piso de una clínica de Praga (versión oficial). Con el paso del tiempo, esta versión ha quedado desvirtuada por la más lógica del suicidio, según testimonio de amigos y conocidos suyos.
Entre sus obras más importantes destacan la ya citada "Trenes rigurosamente vigilados", así como "Una soledad demasiado ruidosa" y "Yo, que he servido al rey de Inglaterra". Destacable también el estudio biográfico que sobre él realizó Mónica Zgust, "El jardín de las delicias".
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