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Poesías del libro AGUAJE de CARMEN VASCONESPor cortesía del autor
CARMEN VÁSCONES
Carmen Váscones es poeta y narradora, crítica, ensayista, investigadora en el área educativa, invitada articulista en diarios, y de profesión Psicológica Clínica. Nació en Samborondón, Ecuador en 1958. Váscones es una de las escritoras más reconocida y destacada en Ecuador al principio del nuevo siglo. Sus premios y condecoraciones incluyen: II Bienal de Poesía, “Cesar Dávila Andrade,” Cuenca, 1993 a su obra “Memorial Aun Acantilado;” I Mención, Concurso de Poesía “Ismael Pérez Pazmiño,” El Universo, Guayaquil, 1996 a su obra “Aguaje.” Además tiene Reconocimientos en el Campo de Escritora por el Ministerio de Educación y Cultura del Ecuador, 1998; Reconocimiento del Congreso Nacional del Ecuador por su práctica de la docencia y al cultivo de las bellas letras, 2001; Mérito Educativo Cultural, Ministerio de Educación y Cultura del Ecuador, 2002; y Segunda Premio, Poesía, Concurso Internacional de la Revista Hogar, Guayaquil, 2005. También Carmen Váscones ha trabajado en instituciones de atención al niño, familia y comunidad. Fue creadora y organizadora de Simposios por el Día Internacional de la Mujer, en Guayaquil, en 1997 y en 1999; fue Represente de la Embajada de Ecuador en Lima, a la Sexta Feria Internacional del Libro, Cámara Peruano del Libro, 2001; y ha sido Presidenta de la Representación de la Casa del Poeta Peruano en la Provincia del Guayas, Ecuador, 2001. Es la editora en el área de Educación y Cultural en el periódico El Cantón de General Villamil Playas, Ecuador, donde vive con su esposo, el pintor Canadiense, Roger Hollander.
Epígona mujer
alcobas en tu vientre
el enigma del gozo
nimba radiante
huellas aurífera soledad
sobre la urdimbre que revientasAncora de palimpsestos
la profundidad de tus formas
fanega esplendor de incógnitas
recóndita memoria
chocas horda
concibes apátrido deseo
tu leve avesal de dulzura
aliento de la arcilla
monosílabo del oleajeDesafías orgullosa
deshaces la luz
no dejas huir al hombreMohín de sueños
incides pasión apremiante
rehusas toque monótono del campanario
invades con tu género entrante del solCual priora magnifica
despojas al silencio
desfloras la gracia del acertijo
milenaria del ser
descubres fuente radical
desarmas ordinaria eternidad
gónada auténtica
tocas el océano
lo llevas en tu vertiente
penetrante existencia
deslumbras
regocijo divino
asombras la encarnaciónAutónoma centella de lo sublime
reinas el eros
profesas el amorMe retienes
te detengo.
Prematura contradicción
tocas mis extremos y mis entrañas
como adivina acumulando fuerza
en lechos de conjuracionesAtuendas mi cuerpo
te adueñas de él
en tu corazón humano
acuñas lúbricas velaciones
das en mi memoria duelo majestuoso
doy en tu nombre fiestas
no más.
Manante del amor
cíñeme de tus esencias
no quiero saber de la fuente
solo de la agudeza agolpante
que presionas en mí.
En la cábala del cuerpo
taberno cruzada
acerco a ti mi imperio carnal
los sueños en los sueños
tú en mí.
Imperfecta belleza
insignias mi pericia
con desquicio
y afición enervante
consumes mi anómala
adoración hacia ti.
Resplandor del oráculo
tu cuerpo en mi boca
devota lujuria
convicción del gozo
extingues impulso
en torno de acertijos
fragmentas la creciente
a la deriva rutinaria
nuestras conspiracionesPerenne poseedora
vuelves me envuelves
soberanamente
te acercas te alejas
te siento intensamente
ofuscasLa vehemencia subyugante
dentro de tu vientre
del mío.
Quiero un caos quemante
en mi sí en mi no
quiero un deseo irreverente
de toda prohibición
quiero una agonía de limbos
en mi carne de albas
quiero una boca tierna
en una parte elegida por mí
quiero una señal de bien y de mal
en mi ascensión al amor
quiero un Dios deshaciendo su creación
en mi génesis eterno.
Escucho el mar recogerse en si mismo
su golpe de celo recobra el impudor de la hiel
ruedan maniobras de soledades sus últimos rebotes
el gramófono interrumpe a intervalos
con su dejadez y olvido
la intempestiva resaca alcanza mi separación
mis lagrimales flotan en el espacio.
Mi redondez terrenal una sola tentación
hecha para la muerte
hecha para la contradicción entre el deseo y el amor
sus escollos dejan escapar el olor del amoniaco
extraviado en los barrancos que desconozcoLa cola del reptil se entierra en el mar
- ningún sitio he escogido -Toda curva encierra una incógnita
el desvarío del oleaje blasfema en mi cuerpo
yazco en mi ausencia
me pierdo con ellaPor una vez cavilé en el azote de la sombra.
Encerrado en mi salante corteza
aprisiono agobiante caricia
orfandad del origen
rescoldo de la fábula
en el centro marejada de secretos
- bucanera y coyunda la oscuridad del tabú -Lo insepulto con mi palabra sabor a él
Nuestros deseos chocan como multitud
presintiendo la derrota del universoDesato los astros para que estampen
su procesión en mi pecho sin duda.
Eché de mí la alucinación del extraño
toqué el aguaje del cielo que carezco
fondeo la imagen en mi infierno(Dios eres mi caos)
Me falta fe para llegar a la inmortalidad
tu alma es perversamente mía
se me entrega completaEl júbilo se regocija en mi boca abriente
ante la mirada que me dice quieroMisterio en mi muerte
realidad en mi realidad
creación en mi creaciónMe quitaste el velo del secreto
Tu amor en mi amor
- yo no sé -
Mi avatar en tu cuerpo
perezco con él
los acabamientos de la gloria elegí
siento tu hoguera poblando un sueño de libertad
subvierto aparición sin renunciamiento
deshago la guerra en tu albura sin ofrendas
me quedo sin Dios solo para amarteEn tu mar los rescoldos de mi éxtasis
¿y en mí?
está demás decírtelo
- lo sabes -
Liada a la progenie de nuestra piel
oteamos la sombra
himen de la nada
luna plena en su litigio sin rostro
esconde y saca la certeza ocultaNavegante fraguas dentro del buque
climaterio atarrayas a la deriva de la tierra
ella la tentación eternaDesvanezco la queja
estampo la forma en los dilemas de la llovizna
disperso mi origen en el tuyoMi desierto devora el sol
junto con el silencio de la esfingeInvisto al oráculo
cuerpo de tu amor
rastro astrolabiante
en las esferas ardientes de tus ojos.
Confirmo tu luz
ignoro la realidad
no rindo honor al sueño- Interludio -
La mujer del fogonero
es la hechicera del solEn la red del ocaso
la trama de quién.
El prestidigitador se topa con lo inevitable
la ficción de los cuerposLa epifanía huella los pasos
en el abrazo de los amantesEn la ausencia lo que ya no está
¿acaso nosotros?
Mi energía se agolpa como rotación
agarrada por el abismo
la angustia crece
como yo subyugado al cauce
estampida de fieras
entran a la desembocadura del conflicto
un hombre bello abraza su cadáver
como símbolo de castidadSus ojos grises dos aguas en desacuerdo
Su aliento no me llega
su amor no me toca
su presencia no me sorprende
sus yemas me inquietanVeo un ángel de madera
enterrado en el cielo
¿cayendo?
quizás.
La estela del aburrimiento está acorralada
en la inercia del abanico
desaparezco en el gozo que me atormenta
vértigo tocas mi soledad llena de hastío
marejada intangible tropiezas
con el ardidMonosílaba de mar la exégesis incoherente
Un bocado de semblanza mi agonía sin contradicción
despojo a narciso de su identidad
su boca aprisiona la delgadez del desnudo
sorprendido en su idolatríaEl mortal reflejo juega contra mí.
[El resto puede leerse en el libro "Aguaje" de Carmen Váscones]
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