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TRES SON MULTITUD
Autor: Tootsie

- Que no, que a ti te puede parecer muy moderno y muy liberal pero a mí no me metes en un trío y menos con otra tía.

- Pero ¿por qué? Le daríamos un giro importante a nuestra relación, sería un modo de recuperar la emoción y la pasión, ahora nos cuesta mucho ponernos en situación y cuando lo hacemos... joder, siempre es lo mismo...

- Si no te digo que no tengas razón, pero antes de meter a un tercero de por medio, ¿no te parece que sería interesante intentar otra cosa? No sé, hay mil juegos que podríamos probar, pero tú no, tú a lo tuyo.

- Pero lo digo por nuestra relación, nos hace falta un empujón. Llevamos muchos años haciendo lo mismo... y no es que no me guste pero... le falta chispa, nos falta ilusión.

- Y tu solución es meter a una niña de 22 años, con las tetas y el culo bien firmes en nuestra cama, ¿no?

- Pues...  bueno no tiene porque ser ella, lo que pasa es que a Ana sé seguro que le va el rollo...

- Claro, y a ti te va Ana, ¿o te crees que soy tonta?

- Oye, no te voy a negar que Ana me gusta pero no es por eso por que te lo propongo. Además, creo que a ti también te gustará.

- Mira, no me vengas con monsergas que si en vez de Ana, te propongo a la Señora Luisa del  5º B, o al hijo de los Cañamares me mandas a la  mierda.

- ¡Mujer es que me pones unos ejemplos!

- ¿Qué? ¿Qué me vas a decir ahora?

- Mira Lola, en cuanto al chico sin comentarios, ya sabes mi opinión al respecto, y la Señora Luisa... ¡tiene el atractivo de un calamar!

- Tú siempre barres para casa, por eso nunca nos ponemos de acuerdo en esto. En cuanto a la Señora Luisa... ¡pobre mujer! ¡Jajajaja!

- Bueno, me voy que llego tarde, esta noche seguimos hablando.

- Venga, un beso. ¡Ah! Si llegas antes que yo saca la ropa de la secadora.

- ¡Ufff! Está bien.

Cierra la puerta tras de sí y mientras espera el ascensor no puede dejar de darle vueltas a como convencer a Lola. Se pierde en sus pensamientos.

Si consiguiera tener a las dos mujeres de su vida en la cama... sería fantástico, la felicidad total. No entiende por qué Lola se empeña en limitar su capacidad de amar a una sola persona.

“Yo las amo a las dos por igual, el problema son los prejuicios de esta sociedad que no acepta que el amor pueda expandirse a más de una persona. Cuando se habla de amantes, parece que lo único que haya sea sexo. No es así. Yo las quiero a ambas, no hago distinciones. No quiero a Ana para el sexo y a Lola como compañera. Lo que yo querría es poder tenerlas a las dos en casa y en paz,  que llegaran a amarse entre ellas tanto como yo. Pero claro... ya has visto su reacción, ni siquiera le parece bien como algo esporádico.”

Ha cogido el autobús. Como todos los días hoy tampoco ha habido suerte, ningún asiento libre. La señora que se baña en perfume y que como siempre, se sitúa cerca de la puerta de salida, ha vuelto a dejar el rastro nauseabundo de perfume y sudor. Esto tampoco cambia, esta rutina mataría a cualquiera. Se coloca los “walkman” y pone una vieja cinta de “The Communards” – Don’t leave me this way, I can’t survive, I can’t stay alive without your love...- Canta para sus adentros. Hace tiempo que no la escucha, le recuerda las primeras citas con Lola y sonríe con nostalgia. En aquellos tiempos aún no conocía a Ana, era mucho más joven y todo era mucho más sencillo.

Mientras, Lola ha barrido y fregado la casa, ha puesto una lavadora y una secadora, ha dejado la cena lista para calentar en cuanto lleguen, y ha puesto la ración de pienso en el bol de Bark. Se apura a ducharse, no quiere llegar tarde.

El viejo cocker sacia su hambre. Entretanto Lola se seca el pelo, se viste. Hoy no tiene el día. Se ha probado 4 “modelitos” y ninguno parece quedarle bien. Esa barriguita empieza a preocuparla, tal vez sea ya hora de empezar de nuevo la dieta. Finalmente se decide por un vestido de lino abotonado al frente de arriba a bajo, de color marfil que combina bien con su piel morena y su pelo negro. No es muy ajustado así que le disimula la tripa.

Ha cogido el bolso y se dirige a la puerta, donde Bark ya la espera con la correa en la boca.

- Tienes ganas de salir ¿eh Bark? Venga, vámonos.

El chucho sale disparado escaleras abajo y ella le sigue bajando los escalones de 2 en 2.

A dos manzanas, como todos los Jueves, les espera Chema en el 4x4.

- ¡Buenos días preciosa!
- Buenos días cariño. ¿Nos vamos?
- Nos vamos. Ya te abro Bark. – Abre la ventana trasera y el perro lanza orejas y lengua al viento, feliz.

La pequeña caravana donde Chema pasa sus noches de guardia, está bien limpia y ordenada. Chema siempre procura tenerlo todo en condiciones. Sabe que Lola no soporta el desorden.

- ¿Y esa excavadora? - Pregunta Lola señalando el único vehículo que hay en el descampado.
- Se estropeó ayer, el mecánico vendrá esta tarde a repararla. No te preocupes, ya sabes que a estas horas nunca hay “moros en la costa”. – Se acerca a ella por detrás, la toma de la cintura y la besa en el cuello.
- No corras tanto...
- ¿Que pasa?
- Devuélvemelas.
- Pero...
- Son sus preferidas, las echará en falta, siempre me las pongo cuando....
- Es una pena, me ha gustado tenerlas estos días. El Lunes, te echaba mucho de menos, las olí y puede recordar tu olor... fue estupendo.
- No te preocupes, quédate las que llevo hoy. Anda dámelas que luego no nos acordaremos.

Chema saca de su bolsillo un tanga de Licra y tul color celeste y se lo entrega a Lola, ésta lo toma en su mano y se pierde en los labios de él.

Han pasado un par de horas y ambos están fumando, tumbados en la cama.

- Hoy hemos vuelto a hablar del tema. – Suelta Lola despreocupada.
- Hum... ¿algo nuevo?
- No, insiste en que hagamos un trío con Ana.
- Y a mí no quiere verme ni en pintura, claro.
- Ya sabes que ella es lesbiana de cabo a rabo, los hombres le dan “repelús” y yo no quiero hacerla pasar por esto. Tú y yo estamos bien así, no quiero mezclaros. Todo sería distinto. Además, no quiero que nada cambie, es ella la que insiste. Ya se le pasará.
- ¿Tú crees?
- Algún día entenderá que se pueden amar a dos personas sin necesidad de entrelazar sus vidas.
- Lo que me tiene mosqueado es que no tengo ni idea de cuando se ven.
- Que más da.
- ¿Y qué ocurrirá si un día me canso de esto y te quiero para mí solo?
- Pues que lo nuestro terminará. No puedes decirme que no te lo advertí. He sido sincera contigo desde el principio. Sabías que era bisexual, sabías que tengo pareja y sabías que no tengo intención alguna de dejarla. El día que no puedas aceptar una de estas cosas, nos diremos adiós.
- No te preocupes, yo tampoco quiero dejar a Ana. Lástima que no sea tu tipo, podríamos hacer el trío tu yo y ella. – sonríe pícaro y empieza a vestirse.
- Lo siento, no la soporto. ¡Es tan rematadamente pija! Me dan náuseas solo de pensar en ella. – Saca la cabeza por la puerta y localiza al cocker que corretea tras unos pájaros.
- Bark! Bark! Ven aquí. Corre que nos vamos. Date prisa Chema que llego tarde al super.

De vuelta en el coche, suena la 5ª de Bethoven en el móvil de Chema.

- ¿Si? Ah! Hola Ana... Si, te recojo a las 8... hasta luego... yo también te quiero.

Para B.A. con cariño.
 

© Tootsie

NOTA: Tenemos un espacio en nuestro FORO para comentarios sobre las versiones. Allí podrás dejar tus impresiones que serán comentadas por los autores.
 

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