| La Camilla de Doña Zoila |
Doña Zoila, entrañable y pesimista, analiza y opina sobre los artículos que lee en los diarios internacionales.
Ayer, día de los atentados de Madrid, Doña Zoila y yo hablamos sobre qué hacer en este apartado hoy. Por un lado sabíamos que el Villano trataría el tema, y por otro no estábamos seguros de que la actualización saliera puesto que como repulsa yo tenía idea de no hacer nada nuevo. Sin embargo Doña Zoila había tratado un tema muy importante, y nos parece injusto que por culpa del terrorismo, no llegue a la luz un caso tan negativo y degradante como el que toca esta semana. Que la información al ciudadano de otros problemas que nos aquejan no quede relegada por culpa del terrorismo.
Doña Zoila ha puesto el ojo esta semana en el siguiente artículo:[volver al índice de artículos de Doña Zoila]De una sociedad despreciable
Leído en Diario de Sevilla
Escrito por Luis Carlos PerisRosario Piudo, ciudadana de Sevilla de 86 años. Acordémonos de este nombre para siempre, porque será el recuerdo permanente de la vergüenza nacional. El recuerdo de una mujer que fue “legalmente” expulsada de su casa por una deuda de 39 euros. Que permanezca en la memoria colectiva de una sociedad que, como la española, es tan proclive al olvido.
Sobre esta cuestión dice Luis Carlos Peris en su breve artículo del Diario de Sevilla que una sociedad que permite que desahucien a una anciana enferma, es la que está enferma. Creo que se equivoca. Creo que no se trata, en realidad, de una sociedad enferma, sino de una sociedad perversa, una sociedad en la que se ha instalado un virus terrible llamado insolidaridad, que cada vez afecta a más personas.
Porque casos como el de Rosario, no son un fenómeno aislado, hay muchos y aún los hay peores. Rosario irá a hora a vivir con una sobrina que ya tiene a sus suegros durmiendo en un sofá y esperará pacientemente que esta sociedad le proporcione una plaza en un centro geriátrico.
Pero todavía recuerdo el verano pasado, el asombro que causó que gran cantidad de ancianos aparecieran muertos en sus domicilios, sin que nadie se ha percatase de su fallecimiento varios días, muertos en la más terrible de las soledades, muertos en el anonimato, muertos en el desprecio y la ignorancia social.
Las autoridades lo achacaron a la ola de calor. Pero, lo que produce muertes no es el calor, sino justo todo lo contrario la falta de él. El frío de saberse sólo un día más. Con una pensión miserable y, en muchos casos, en unas condiciones de salubridad propias de otras latitudes.
Pero, al igual que pasó con la “ola de calor”, desgraciadamente tengo la seguridad de que el caso de Rosario sólo servirá como reclamo informativo durante algunos días. Justo los necesarios para conseguir subir las audiencias y sólo hasta que sea sustituida por otra noticia más morbosa. A la audiencia hay que darle de vez en cuando morbo, igual que hay que darle su ración de peleas entre famosos, cotilleos infames y bodorrios reales. Es la versión moderna del pan y circo y todos tan contentos. También servirá para arañar ese último voto de algún incauto.
Pero ¿no habíamos avanzado tanto? ¿no estamos ya en el mejor de los mundos posibles? ¿no es nuestra sociedad un modelo a exportar a todos los demás pueblos y naciones? Sin embargo, parece que algo falla.
Parece que muchas cosas empiezan a no funcionar y el barco hace aguas por todas partes. Parece que poco a poco va imponiendo más el criterio del individualismo desaforado, la competitividad basada en la más absoluta de las insolidaridades. Ya no basta con ser bueno, hay que ser el mejor, y no precisamente para servir a la sociedad, sino para servirse a uno mismo y de la sociedad, para conseguir llegar a lo más alto, a costa de lo que sea y quien sea. Lo importante es triunfar.
Se queja Peris de que la expulsión de su casa miserable, apuntalada y con goteras, por la que paga nada menos que 120 euros al mes, está permitida por nuestras autoridades. Yo le recuerdo al articulista que las autoridades están ahí porque nosotros decidimos que estén y una vez colocadas ya no es fácil removerlas cuando demuestran su indignidad.
Hace unos días llegó a mi camilla un artículo que, por supuesto, acabó en el basurero y que era una demostración de lo despreciable que se puede llegar a ser. Venía a decir, más o menos, que las protestas de los trabajadores de los astilleros, especialmente en Andalucía, se acabarán justo el día después de las elecciones.
Es evidente que, quien piensa y afirma eso, es un miserable que, perfectamente, sería capaz de aplicar la legalidad a Rosario. Quien piensa que la única norma debe ser el sacrosanto mercado que todo lo rige y, que si no hay trabajo la solución lógica es cerrar la empresa, es siempre quien nunca se ve afectado por la lógica del mercado que defiende.
Quien piensa que una protesta legítima por falta de trabajo está siempre dirigida a molestar al Gobierno liberal de turno merece quedarse sin trabajo y que sea el mercado el que le ayude.
Rosario es víctima de esa lógica que defiende, sin más, el derecho de la “propiedad” a lanzar a la calle a quien no paga, aunque la deuda sea de 39 euros. Es la misma lógica que puede expulsar de una vivienda a quien no puede hacer frente al pago de una hipoteca, aunque haya pagado religiosamente la mayor parte. Es la lógica del propietario, del poderoso, del que en definitiva tiene la capacidad de decidir sobre la vida de los demás.
Por eso, muchas veces, me carcajeo con la risa de la más profunda de las amarguras, cuando escucho a los “representantes del pueblo” prometer y prometer cosas y más cosas. ¿Pero cómo pueden prometer algo que saben que no pueden cumplir, por la sencilla razón de que no tienen capacidad para hacerlo? Tienen sólo el gobierno, pero no el poder. Este lo tienen los consejos de administración de los bancos, de las constructoras, de las petroleras etc.
En definitiva, además del drama personal que supone para Rosario, sevillana de 86 años, abandonar la casa en la que ha vivido los últimos 30, está el drama de una sociedad en la que las leyes permiten que estas cosas puedan suceder y, éste, es un drama colectivo. Y de ese asunto no se habla en las campañas electorales. Los políticos están demasiado preocupados en descalificarse unos a otros como para bajar a la arena de la realidad de ciudadanos como Rosario.
Afortunadamente ya termina la campaña electoral y pasado mañana todos, o la mayor parte, asistiremos a lo que pomposamente se llama la “mayor fiesta de la democracia”, es decir, depositar obedientemente en una urna una papeleta con nuestro voto.
Y digo afortunadamente porque, esta vez, hemos asistido a una de las campañas más nefastas de toda la historia de la ejemplar democracia española. No he oído ni una sola idea original, ni una sola propuesta renovadora. Ha sido un continuo juego de descalificaciones mutuas, en las que cierto partido, como era de esperar, ha llevado la mayor parte de las papeletas.
Y aún se extrañarán de que haya personas que no quieren participar en este tinglado. Aún se extrañarán de que muchos prefieran quedarse en su casa para no legitimar esta aberración. Porque la abstención, tan denostada por los “demócratas de toda la vida”, es también una opción democrática por mucho que fastidie a los políticos.
En muchos casos es la opción de aquellos a los que no les satisface la oferta e, incluso estando de acuerdo con el sistema, creen que es manifiestamente mejorable. Pero no, la abstención siempre sale mal parada, son los anti-sistema, los auto-excluidos, los marginales...
Me pregunto ¿por quién votará Rosario, sevillana de 86 años, expulsada de su casa por una deuda de 39 euros?
Pocas horas después de escribir este comentario ha sucedido una tragedia de dimensiones abracadabrantes. Por eso quiero expresar mi total solidaridad con todas y cada una de las víctimas del brutal atentado que ha sufrido Madrid.
Doña Zoila
| RESPONSABILIDADES: En esta web no existe ningún tipo de copia literal por parte de Anika, o que no pertenezca a las propias fichas personales de libros de leídos de la webmaster. Anika es creadora y dueña única de los argumentos y opiniones de "Anika Entre Libros" firmados por ella, y por ello decide hacer públicos sus propios textos. Si alguien quiere utilizar cualquier parte de esta web póngase en contacto conmigo. Del resto de la web, críticas y opiniones, se responsabilizan sus autores, así como de las opiniones vertidas por sus colaboradores y articulistas. |
| Diseño web (webmaster) ANIKA | Patrocinador UTOPIASOFT.NET |