ANIKA ENTRE LIBROS www.ciberanika.com
.
La Camilla de Doña Zoila
Doña Zoila, entrañable y pesimista, analiza y opina sobre los artículos que lee en los diarios internacionales.
Doña Zoila ha puesto el ojo esta semana en el siguiente artículo:

Cadena perpetua?
Leído en Avui
Escrito por Editorial

Creo sinceramente que aciertan quienes piden que las cuestiones importantes no se discutan en caliente, tras algún suceso especialmente horrible, sangriento o tenebroso como ha sido el asesinato en Bellvitge de dos ciudadanas policías en prácticas presuntamente a manos de un violador que estaba cumpliendo una sentencia precisamente por un delito anterior de abusos sexuales.

También parece que hay una coincidencia generalizada en sostener que la reinserción del delincuente debe ser el objetivo primordial de la sociedad, que debe para ello poner a disposición de la justicia los medios necesario y suficientes.

Desde que el marqués de Beccaria escribió su famosa obra “de los delitos y las penas”, son pocos los que creen que la cárcel debe contemplarse sólo como un medio de privación de libertad al que se somete al reo sin posibilidad de rehacer su vida bajo concepto alguno. Es decir la represión pura y dura.

Pero, una cosa es no discutir sobre estas cuestiones cuando la indignación general abruma los ánimos, incluso más sosegados, y otra muy distinta es aplazar el debate, esperar a que pase la tormenta y dejar las cosas como están. Esto es una política suicida que sólo llevará a que un cierto tiempo después vuelva a reproducirse un hecho de semejante gravedad y que posiblemente antes o después se tome una decisión drástica y maximalista. Por tanto calma en el debate sí, pero debate también y al margen de los intereses partidarios.

Es evidente que en el caso de nuestro ordenamiento jurídico algo falla. Existe la opinión muy extendida, como señala el editorial del diario Avui, de que se conceden permisos de salida a presos peligrosos con cierta ligereza. Afirma el rotativo catalán que, también, hay una creencia muy generalizada de que a veces los castigos son poco acordes con la gravedad del delito y que hay demasiadas facilidades para abandonar la cárcel.

Pues es muy posible que esto sea así, pero no cabe duda de que el endurecimiento de las penas tampoco ha sido la panacea que soluciona estos problemas. De hecho durante la época del anterior presidente de Gobierno de cuyo nombre prefiero no acordarme, se endurecieron muchas penas en el Código Penal correspondiente. ¿Qué se ha conseguido con ello, aparte de la baza electoralista?

Además hay cierta tendencia a demagogia. Hace unos meses un cierto cantante que conducía un vehículo de gran potencia, sin el correspondiente permiso, no seguro obligatorio, ni nada atropelló y mató a una ciudadana a la que además denegó auxilio. Pues bien este elemento, al que se le ha permitido examinarse para lograr el permiso tiene además una especia de club de seguidores irreductibles que protestan porque se le está sometiendo a una especie de linchamiento moral.

Es evidente que no se trata de un asesinato, pero sí de un homicidio y además de una denegación de auxilio que merece la reprobación general. ¿O es qué la gravedad del delito se atenúa o agrava según quien lo cometa?

Retomo el argumento anterior. Por un lado el endurecer las penas, y coincido con el diario, ha aumentado de forma importante la población reclusa,  con lo que, consiguientemente, se ha producido una masificación peligrosa de las cárceles hasta hacer de ellas muchas veces centros inhumanos, lo cual choca frontalmente con nuestra idea occidental de reinserción. Además la convivencia irremediable entre reclusos de diversos grados de peligrosidad es otro aspecto muy negativo, tal y como reconocen los expertos.

La solución podría haber sido la construcción de nuevos centros penitenciarios pero, evidentemente no hubo dinero para ello, con lo cual se agravó más el problema.

Por si todo esto fuera poco el brillante gobierno anterior, eliminó la posibilidad de reducción de penas por trabajo. O sea, que el recluso que tenga interés en trabajar, o aprender un oficio para que le sirva en su reintegración a la vida con otros ciudadanos pierde ese interés porque sabe que haga lo que haga se va a pasar toda su condena en la cárcel. ¿Genial verdad?

Me dirán: ¿qué tiene esto que ver con lo del violador? Pues mucho. El violador, y ahora presumiblemente asesino, entró por primera vez en la cárcel con 16 años y es posiblemente ahí donde empezó la cadena de fallos. Casi seguro que no tuvo el tratamiento adecuado y acabó siendo el asesino despiadado que hoy conocemos. Es una hipótesis, desde luego, pero no creo ir muy desacertada.

En cuanto a la concesión del permiso por parte de las autoridades, coincido también con Avui cuando señala que el  presunto asesino no presentaba un perfil claramente psicopático, de lo que se deduce que no podía ser internado en un centro especializado que es donde, claramente, tenía que estar.  No había tenido permiso en los últimos 12 años y además, le faltaba muy poco para cumplir a condena por el anterior delito.

Me pregunto si este individuo no tendría que haberse pasado el resto de sus días en un  centro destinado a este tipo de personajes, es decir no en una cárcel normal y corriente. Es posible que, como muchos piensan, los violadores son del tipo de sujetos que es más difícil de reinsertar o por decirlo de otra forma,  son los que tienen más posibilidades de reincidir.

Y entonces nos planteamos la cuestión con toda su crudeza. Si se demuestra este extremo está claro que, aunque se les nieguen los permisos a lo largo de su condena, nadie evitará que violen en cuanto salgan de la cárcel. Y siguiendo esta lógica, tal y como señala el editorialista de Avui, la única solución es la cadena perpetua, con toda la carga dramática que eso conlleva, entre otras cosas la posibilidad de una condena equivocada de por vida. Casos han existido desgraciadamente muchos en la historia.

Sería entonces necesario, en efecto, no abordar la discusión con el ánimo enardecido por lo repugnante del doble asesinato de estas dos ciudadanas cuya memoria quiero honrar desde aquí, pero, también sería necesario que el debate sobre todo este asunto, que se tiene necesariamente que abrir cuanto antes, se efectúe desde una profunda reflexión.

Es cierto que las soluciones más drásticas son la solución más fácil y muy posiblemente a corto plazo la más rentable desde el punto de vista de los políticos oportunistas pero, casi siempre, implican errores que a la larga tienen consecuencias nefastas.
 

Doña Zoila

[volver al índice de artículos de Doña Zoila]
 
RESPONSABILIDADES: En esta web no existe ningún tipo de copia literal por parte de Anika, o que no pertenezca a las propias fichas personales de libros de leídos de la webmaster. Anika es creadora y dueña única de los argumentos y opiniones de "Anika Entre Libros" firmados por ella, y por ello decide hacer públicos sus propios textos. Si alguien quiere utilizar cualquier parte de esta web póngase en contacto conmigo. Del resto de la web, críticas y opiniones, se responsabilizan sus autores, así como de las opiniones vertidas por sus colaboradores y articulistas.
Diseño web (webmaster) ANIKA Patrocinador UTOPIASOFT.NET
©  www.ciberanika.com